Noticias Necrológica del P. Federico Fernández

Imagenes de Bética



septiembre 2010
lmmjvsd
 12345
6789101112
13141516171819
20212223242526
27282930 

también pasó...

Celebración de los 25 años de los Seglares Claretianos en España

Los Seglares Claretianos de España se han encontrado con motivo de sus 25 años. El Movimiento de SS CC ha celebrado un Encuentro nacional en San Lorenzo de El Escorial (Madrid) -de honda raigambre claretiana- en el 25º aniversario de las Regiones Bética y Norte, ambas en España. Han participado 135 adultos y 7 niños de Almendralejo, Almería, Badajoz, Bilbao, Granada, Las Palmas, Logroño, Loja, Gijón, Madrid, Málaga, Sevilla, Somontín, Tenerife, Vic y Zaragoza. Durante el mismo, celebrado del 13 al 15 de Noviembre, se incorporó un nuevo grupo al Movimiento. Se hicieron presentes el hasta ahora Asesor General, Vicente Sanz cmf; el nuevo Prefecto General de Apostolado de los Misioneros Claretianos, Agustín Monroy, y el de la Provincia de Santiago, Juan José Raya. Participaron los asesores regionales de Bética, Juan Carlos Monroy cmf, y del Norte, Juan Lozano cmf, además de los asesores locales Césareo Castaño, Vicente Domingo, Alfredo García, Xavier Larrañaga y Julián Ojeda cmff. En el encuentro se hizo un repaso agradecido histórico y vivencial a estos 25 años de ambas regiones y se dieron testimonios del proceso seglar de La Fragua que han realizando diversos miembros del Movimiento.

Juan Carlos Monroy cmf

 

Leer más...
Necrológica del P. Federico Fernández PDF Imprimir E-mail
Escrito por Administrador   
Viernes, 08 de Enero de 2010 13:43

P. FEDERICO FERNÁNDEZ CARCÍA, CMF

Falleció en Granada el 06/01/10 a los 83 años

Nació en San Pedro de Trones (León) el 19/09/1926.

1ª Profesión: 15/08/1943. Perpetua: 20/09/1947. Sacerdote: 10/05/1953.

 

El P. Federico ingresó en la Congregación en Almazán (Soria) el 9 de septiembre de 1938, cursando allí 1º de bachillerato. En Sigüenza realizó 2º y 3º; y, en Plasencia, el curso 4º. El 14 de agosto de 1942 comenzó su noviciado en Jerez de los Caballeros (Aguas Santas), teniendo como Maestro de novicios al P. José Alfredo. Un año después, el 16 de julio, emitió allí mismo su primera profesión en manos del P. Alberto Goñi, Superior Provincial. Continuaría en esta Casa los años siguientes, cursando allí el curso 5º de bachillerato (1943-1944) y los estudios de Filosofía (1944-1948). Para hacer su profesión perpetua tuvo que esperar un tiempo hasta cumplir los 21 años requeridos, realizándola en la Casa de Aguas Santas al día siguiente de haberlos cumplido (20/09/1947).

Exceptuado el curso 3º de Teología -que realizó en nuestro Teologado tarraconense de Valls (1951-1952)-, los tres restantes los llevó a cabo en Zafra, interrumpidos por el año de maestrillo (1949-1950) que realizó en la Casa de Aguas Santas como profesor y auxiliar de postulantes. El 10 de mayo de 1953 fue ordenado de sacerdote en Zafra por el entonces obispo de Plasencia Mons. Juan Pedro Zarranz y Pueyo. A partir de ahí sus destinos fueron éstos:

1953-1954:     Jerez de los Caballeros (Aguas Santas). Profesor. Cursó por libre 1º de Ciencias Químicas en la Universidad de Sevilla.

1954-1958:     Residencia Claret de Madrid. Estudios de Ciencias Químicas en la Universidad de Madrid, en la que obtuvo la licenciatura. Capellán de las Teresianas.

1958-1965:     Sevilla-Claret. Profesor. Capellán de las Hermanas de la Doctrina Cristiana.

1965-1968:     Don Benito. Superior de la comunidad y Director y profesor del Colegio Claret.

1968-1973:     Sevilla-Curia. Superior Provincial.

1973-1985:     Roma, Curia General. Consultor y Ecónomo General.

1986-1998:     Sevilla-Curia. Consultor y Ecónomo Provincial. Vicario de la comunidad. 

1998-2001:     Granada-Teologado. Superior de la comunidad.

2001-2004:     Málaga. Actividades parroquiales.

2004-2009:     Granada-Teologado. Grupo Asistencial

Desde su etapa de formación inicial ya se veía en el P. Federico, como decía de él uno de sus formadores, “una vocación asegurada y de óptimas esperanzas” dados su buen espíritu religioso, su gran entusiasmo por la Congregación y por su propia vocación misionera dentro de ella, su equilibrio en su modo de proceder, su honda piedad cordimariana, su gran capacidad de trabajo, su carácter abierto, comunicativo y afable, sus cualidades intelectuales notablemente sobresalientes... Sorprende, sobre todo, lo arraigada que estuvo siempre  en él su filiación cordimariana. Entendía su profesión religiosa como una acción de la Virgen en él “que le abría su Corazón y le permitía entrar y perderse en él”. Por eso, antes de hacer su primera profesión escribió unas notas a la Virgen diciéndole: “Ábreme la puerta de tu Corazón y facilítame la entrada en él”; y, antes de hacer la profesión perpetua, al tiempo que la pedía a los superiores, se la pidió también a la Virgen con  una carta dirigida a ella en la que le manifestaba: “Méteme para siempre en tu Corazón Inmaculado. Ya siempre hijo de tu Corazón, en vida, en muerte y por toda la eternidad”. No es de extrañar, pues, que más adelante le siguiera confesando con total espontaneidad de hijo: “Me meto en tu Corazón, Madre, y ahí descanso confiado; quiero ser tu apóstol”. De una espiritualidad así no podía menos de brotar, como ya reconocían sus formadores, un apasionado amor a la Congregación y a la misión que ésta tiene encomendada. Se manifestó en los 24 años que estuvo en total de ecónomo (General y Provincial). Y se manifestó también en los años que estuvo como Superior Provincial. A su entusiasmo misionero y al decidido apoyo que encontró en su Gobierno, se debió la aceptación de la Misión de Humahuaca, Basilan (Filipinas) y el convenio de mutua ayuda con la Vice-Provincia de Venezuela, la apertura de varias parroquias en zonas suburbiales (Las Palmeras, en Córdoba; Polígono de Cartuja, en Granada; Intelhorce, en Málaga; Pedro Hidalgo en Las Palmas)…      

Que descanse en paz este querido hermano que sólo ansiaba -según confesaba a la Virgen- “morir siendo Hijo de tu Corazón Inmaculado”.

 

RIP

“Cuando haya fallecido un misionero, celebremos sus exequias con devoción, con fraterna caridad y con sencillez. Encomendemos al Señor con los sufragios prescritos, especialmente en la celebración de la Eucaristía, a los hermanos que nos precedieron en el servicio del Evangelio”(Constituciones n. 19)